LLANELO:
Situada en una montaña en el occidente de Asturias, observando el paso del tiempo, guardando celosamente los secretos de otra época, se haya Llanelo. Aldea pequeña y casi desconocida que vio nacer a mi padre, y de la cual toma prestado el nombre nuestro humilde criadero.
No es allí donde reside nuestra gran familia, si bien quiero rendirle homenaje de esta forma a una tierra tan especial para mi.

La idea de comenzar a criar Bosques de Noruega surge tras adquirir a nuestro primer ejemplar: Byron. Un gato sin pedigrí que si bien no se ajusta a la perfección al standard del noruego, sí posee plenamente su carácter y su instinto.
A medida que iba conociendo más esta raza se me iba colando en el corazón, y una pregunta me rondaba la mente: ¿por qué no contribuir a la difusión y permanencia de estos maravillosos gatos?
Tras empaparme de información y sentar las bases de cómo quería que fuese nuestro criadero, llegaron Kono y Koala, seguidos de Korat y Kasai. Todos ellos magníficos ejemplares adquiridos en el criadero Artemisa.
Vivimos en un pequeño pueblo llamado Navalperal de Pinares, situado en la provincia de Ávila, muy cerca del El Escorial, y con un clima muy acorde para la cría de noruegos.
Nuestros gatos viven en casa con nosotras, aunque hemos cerrado nuestro jardín para que puedan disfrutar del aire libre sin peligro.
Nuestro objetivo es fundamentalmente criar gatos sanos y sociables, con buena estructura y ajustándonos lo más posible al standard de la raza. Sabemos que nos queda mucho por aprender, pero esperamos que con todo nuestro esfuerzo y cariño podamos contribuir a dar a conocer este misterioso gato de los bosques con el que la naturaleza ha querido obsequiarnos.
